The Grand Council of the Crees

Taku River Tlingit First Nation v. British Columbia (Project Assessment Director) (Espa?ol)

RESUMEN

Posted: 2004-11-18

El 18 de noviembre de 2004, la Corte Suprema de Canad? emiti? un fallo en el caso de Taku River Tlingit First Nation v. British Columbia (Project Assessment Director), [2004] S.C.J. No. 69, 2004 SCC 74, en l?nea: QL (S.C.C.). A continuaci?n incluimos un resumen del fallo de la Corte.

HECHOS:

Desde 1994, una empresa de miner?a, Redfern Resources Ltd. ("Redfern"), ha procurado obtener una autorizaci?n por parte del gobierno de Columbia Brit?nica para reabrir una vieja mina. La Primera Naci?n Tlingit del R?o Taku (Taku River Tlingit First Nation, TRTFN), que particip? en un proceso de evaluaci?n ambiental de 3? a?os de duraci?n impulsado por la Provincia en virtud de la Ley de Evaluaci?n Ambiental (Environmental Assessment Act), se opuso al plan de la empresa de construir una carretera que atravesara una porci?n del territorio tradicional de TRTFN.

La carretera de acceso propuesta era de tan solo 160 km de largo, una intrusi?n geogr?ficamente reducida en la superficie de 32.000 kil?metros cuadrados reclamada por TRTFN. Sin embargo, los expertos informaron que la carretera propuesta atravesar?a un ?rea cr?tica para la econom?a nacional de TRTFN. A TRTFN tambi?n le preocupaba que la carretera pudiera funcionar como un im?n para el desarrollo futuro. La carretera propuesta, por ende, podr?a tener un impacto sobre la capacidad constante de TRTFN de ejercer sus derechos abor?genes y podr?a alterar el paisaje objeto del reclamo.

La Provincia otorg? el certificado de aprobaci?n del proyecto en 1998. TRTFN present? un recurso de nulidad del fallo bas?ndose en el derecho administrativo y en su t?tulo y sus derechos abor?genes. El juez de c?mara concluy? que quienes emitieron el fallo no fueron lo suficientemente cuidadosos durante los meses decisivos del proceso de evaluaci?n como para asegurarse de que hab?an abordado de manera efectiva la esencia de las preocupaciones de TRTFN. El juez anul? el fallo y orden? su reconsideraci?n. Por mayor?a, el Tribunal de Apelaciones (Court of Appeal) ratific? el fallo, y determin? que la Provincia no cumpli? con su deber de consultar y adaptarse a TRTFN.

 

FALLO DE LA CORTE SUPREMA DE CANADA:

La Corte sostuvo que se deber?a permitir la apelaci?n por parte de la Corona (Provincia de Columbia Brit?nica).

 

Deber del Gobierno de ?consultar? y ?adaptarse?

El deber del gobierno de Columbia Brit?nica de consultar y adaptarse a los pueblos abor?genes, incluso con anterioridad a la prueba del t?tulo y de los derechos abor?genes, se basa en el principio del honor de la Corona. El deber del honor tiene su origen en la afirmaci?n de soberan?a de la Corona ante la previa ocupaci?n aborigen.

El deber del honor ha sido plasmado en la secci?n 35(1) de la Ley Constitucional de 1982 (Constitution Act, 1982), la cual reconoce y afirma los derechos y t?tulos abor?genes existentes. La secci?n 35(1) contempla, como uno de sus objetivos, la negociaci?n de un arreglo justo en relaci?n con los reclamos abor?genes. En todas sus negociaciones con los pueblos abor?genes, la Corona debe conducirse honorablemente, de conformidad con su relaci?n pasada y futura con los pueblos abor?genes en cuesti?n. El honor de la Corona no puede ser interpretado en forma limitada o t?cnica, sino que se le debe dar un pleno efecto a fin de promover el proceso de conciliaci?n que dispone la sec. 35(1).

Tal como se debate en el caso Haida, aquello que requiere el honor de la Corona var?a seg?n las circunstancias. El deber de consultar surge cuando un agente de la Corona toma conocimiento, real o impl?cito, de la potencial existencia del t?tulo o de los derechos abor?genes y contempla la conducta que podr?a afectarlos negativamente. Esto, a su vez, podr?a conducir a un deber de modificar los planes del gobierno o una pol?tica de adaptarse a las preocupaciones abor?genes. La capacidad de respuesta es un requisito clave tanto para la consulta como para la adaptaci?n.

El alcance del deber de consultar es proporcional a una evaluaci?n preliminar de la fuerza del caso que respalda la existencia del derecho o del t?tulo, y a la seriedad del efecto potencialmente negativo respecto del derecho o t?tulo que se reclama. Variar? dependiendo de las circunstancias, pero siempre requiere una consulta significativa, de buena fe, y buena voluntad por parte de la Corona para realizar modificaciones bas?ndose en informaci?n que surja durante el proceso.

La obligaci?n de la Corona de consultar a TRTFN se vio comprometida en este caso. La Provincia estaba al tanto de los reclamos respecto del t?tulo y los derechos de TRTFN y sab?a que la decisi?n de reabrir la mina ten?a el potencial de afectar de manera perjudicial la esencia de los reclamos de TRTFN. El reclamo por parte de TRTFN es relativamente fuerte, con el respaldo de un caso prima facie, tal como lo demuestra su inclusi?n en el proceso de negociaci?n del tratado de la Provincia. Sin embargo, un grupo aborigen no necesita ser aceptado en el proceso del tratado para que el deber de consulta de la Corona se aplique a ellos.

Mientras que la carretera propuesta ocupar?a tan solo una porci?n reducida del territorio sobre el cual TRTFN afirma tener t?tulo, el potencial de impactos negativos derivados sobre los reclamos de TRTFN es alto. En el espectro de la consulta requerida en virtud del honor de la Corona, se le concedi? a TRTFN el derecho a m?s de una consulta m?nima dadas las circunstancias, y a un nivel de capacidad de respuesta a sus preocupaciones que puede ser caracterizado como adaptaci?n. Es imposible, sin embargo, otorgar una presunta lista de verificaci?n de la consulta necesaria.

 

La Provincia cumpli? con su deber de consulta significativa

Se le solicit? a la Provincia que efectuara una consulta significativa a TRTFN en el proceso de adopci?n de decisiones relacionado con la aprobaci?n del proyecto de Redfern. El rol de TRTFN en la evaluaci?n ambiental, sin embargo, fue suficiente para confirmar el honor de la Provincia y cumplir con los requisitos de su deber.

En Haida, no tuvo lugar consulta alguna en la controvertida fase ?estrat?gica?. Esto puede diferenciarse de la situaci?n en este caso, en el que se consult? a TRTFN durante todo el proceso de certificaci?n y sus preocupaciones fueron tenidas en cuenta.

En este caso, el proceso impulsado por la Provincia en virtud de la Ley de Evaluaci?n Ambiental (Environmental Assessment Act) cumpli? con los requisitos de su deber de consulta y adaptaci?n. TRTFN form? parte del Comit? de Proyecto, particip? plenamente en el proceso de revisi?n ambiental. Sus puntos de vista fueron presentados a los encargados de adoptar decisiones, y la aprobaci?n definitiva del proyecto contemplaba medidas dise?adas para abordar sus preocupaciones, tanto las inmediatas como aquellas a largo plazo.

La Provincia no deb?a cumplir con un deber de lograr un acuerdo con TRTFN, y el hecho de que no lo hiciera no constituye un incumplimiento de sus obligaciones de buena fe para con TRTFN.

La Provincia tiene un deber continuo de consulta y, cuando corresponda, de adaptaci?n

Se espera que, durante el proceso de autorizaci?n, aprobaci?n y licencia, as? como durante el desarrollo de una estrategia de uso de la tierra, la Corona continuar? cumpliendo con su honorable deber de consultar y, cuando corresponda, de adaptarse a TRTFN.

La emisi?n de un certificado de aprobaci?n del proyecto no constituye un ?adelante? que abarca todos los aspectos de un proyecto. Un proceso de ?autorizaci?n? extensivo precede a cada aspecto de la construcci?n, el cual puede involucrar requisitos sustantivos e informativos m?s detallados por parte del urbanizador. La secci?n 6 del Informe de Recomendaciones del Comit? de Proyecto resume los requisitos para las licencias, autorizaciones y aprobaciones que seguir?an a la aprobaci?n del proyecto en este caso.

Asimismo, el Informe de Recomendaciones realiz? presuntas recomendaciones acerca de lo que deber?a ocurrir durante la etapa de autorizaci?n, como una condici?n de certificaci?n. El Informe dispon?a que Redfern desarrollar?a una base de informaci?n m?s detallada y un an?lisis durante la etapa de autorizaci?n, con la participaci?n continua de TRTFN, y que en respuesta a ello la ruta de la carretera podr?a requerir algunos ajustes. La mayor?a tambi?n recomend? la creaci?n de un ?rea de gesti?n de recursos a lo largo del pasillo de acceso, que tenga lugar hasta la finalizaci?n de un futuro plano de uso de la tierra; el empleo de normas para controlar el acceso a la carretera; y la creaci?n de un Comit? de Gesti?n Conjunta para la carretera en forma conjunta con TRTFN. Recomend? que el futuro pedido de Autorizaci?n de Uso Especial de la carretera por parte de Redfern sea remitido al Comit? de Gesti?n Conjunta propuesto.